Crónica XV del Lirio – C.R. Tres Cantos

Domingo a las 12:30, con la hora cambiada y Cataluña independiente rollo gato de Schrödinger, en el campo de la Universidad Autónoma fueron la hora y el lugar para el cuarto envite del Club de Rugby Tres Cantos, contra el siempre incómodo XV del Lirio en un partido que se prometía reñido.

Con la consigna de reducir el espectacular número de golpes de castigo de la jornada anterior, tras la charla del árbitro en la que nos advirtió seriamente acerca de los fueras de juego, salimos al campo, tras un serio calentamiento y recibir las últimas instrucciones de Pibe, con Abel, Lucía, Búfalo; Riojano, Yus; Mini, Varela y Mario de octavo; los medios para Linares y Gaztelu; Bético y Fayos; Rafik, Camarón y César atrás. Y, por supuesto, nos pasó lo de siempre. Cometimos faltas de todos los colores. Fueras de juego, placajes altos, en el aire y qué sé yo cuántas más reglas infringíamos, entre el jolgorio y griterío de la alegre grada local y las seguras patadas para avanzar del centro contrario.

Lo gracioso del asunto es que, a pesar de nuestros constantes errores de disciplina, nos manteníamos en el partido. La delantera se fajaba y la tres cuartos presionaba, pero vivíamos en nuestro campo. Y tanto va el cántaro a la fuente, que se acaba rompiendo. En una jugada en la que lograron desorganizarnos encajamos el primer ensayo bajo palos, con posterior transformación. 7-0 y la sensación de que el plan no salía. Apretamos los dientes pero no mejoramos la disciplina, lo que supuso que Mini se fuese al sin bin por reiteración del equipo al placar alto. Con siete, nuestra melé aguantaba, pero un error al pie en un balón que no salió fuera nos costó el segundo ensayo, éste no transformado, en veloz contraataque. 12-0 y caras de tonto. Aún nos quedó tiempo para empujarles en su campo, primera vez en el partido que pisábamos su 22, y acabar la primera parte con un balón bloqueado en marca local.

La segunda parte fue una historia diferente pero parecida. La delantera imponía su juego, cortito y al agrupamiento, ganando metro a metro. En una de éstas, tras rápida apertura de Linares, Fayos se filtró entre su línea. Cuando parecía que iba a ensayar cometió un nuevo golpe, que para eso era el día de hacer faltas. No hubo drama, pocos empujes después Búfalo lograba posar tras buena jugada de delantera. Nos metíamos en el partido, tras conversión espectacular de Lili. Este chico cuando tiene el día da gusto verle patear. 12-7 y partido abierto. El Lirio volvió a atacar pero ya no ganaban metros. En otro error al pie, tras patada que no salió, Bético hizo un placaje espectacular. Espectacularmente retardado. Golpe centrado, fácil para el pateador, que dejaba el marcador en 15-7 y pocos minutos por jugar. Pero si algo tenemos claro este año es que nadie se rinde.

Seguimos apretando los dientes y en otro buen empuje de los gordos conseguimos el segundo ensayo, éste de Mario, con otro patadón de Linares. 15-14 y pocos minutos por jugar. Ahí iba a morir el partido. Lo intentamos pero no hubo tiempo para más. Nuevo partido ajustado que se nos escapa. La semana que viene contra Olímpico, otra oportunidad de dar un golpe en la mesa. Nos falta muy poquito, señores. Gracias a Joe, Alberto, Robles, Patata, Kike, Katanas y Jorge por estar ahí. A todos los que vinieron y a todos los que faltaron. ¡Trabajo! ¡Aúpa Tres!

En serio, tíos, nos tenemos que hacer mirar lo de los golpes. El reglamento no es tan complicado para que cometamos tantos y tan diversos. Los de enajenado de placar tres segundos tarde (mea culpa) o los de no soltar el balón son la guinda pero es que perdemos cientos de metros por partido. Poco más que decir.

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