Crónica Torrejón R.C. – C.R. Tres Cantos

Todas las crónicas empiezan, igual, primero se habla del tiempo, luego del equipo y el partido, chiste sobre el pobre Mortera, y al final la famosa sección de comentarios que tanto le gusta a G.I.Joe. Pero esta vez voy a pararme un momento a diseccionar un concepto que surgió en la peluquería que era el banquillo.

En una animada conversación entre las innumerables novias del equipo (increíble que en el Tres Cantos se ligue tanto la verdad, nunca lo habría dicho), María, la delegada en funciones, dijo algo así como que un seguidor del equipo nos llamaba los All Blacks de Tres Cantos. Un servidor, siempre con las orejas abiertas, pensó que más que All Blacks, somos los All Green, primero por lo obvio, que vamos de verde, y segundo porque, aunque somos buenísimos, somos muy inestables y en un mal partido pasas de All Green a Palomos y no te has dado ni cuenta, y esa de verdad es la magia del Tres Cantos. Un equipo capaz de lo mejor (All Green), y lo peor (Palomos).

Así que a partir de ahora me referiré al equipo senior A como All Green, que me mola, que para eso hago yo las crónicas. Podría hacer un chiste sobre Al Green, un clásico del Jazz, pero sé que las nuevas generaciones tricantinas son más de Maluma y no quisiera faltar a nadie.

Pues eso, al lío, el partido nos fue muy bien, el resultado de 60-7 deja en evidencia que fuimos bastante All Green, y que a Torrejón, que venía pensando que éramos su rival a batir, deberá pensar de nuevo cuáles son sus puntos de referencia.

El equipo titular lo formaban Búfalo, Lucy y Lobo, de primeras, Mario y Jorge Colmenar de segundas, Varela y Justino de flankers, y Mini de 8. Mediomelé Linares, de apertura Pablete, centros Fayos y Mariano, en las alas César Tre y Javier Chernobyl, y cerrando, el otro Tre, que es un poco más mayor, pero tiene el mismo bigote. De linier un señor mayor con tetas (Bético), y en el salón de maquillaje, rodeados de bolsos y mujeres, Pablo “Ariel” Robles y un servidor.

El partido fue coser y cantar. Las cosas salieron de libro, jugamos a nuestro juego e hicimos poquísimos golpes de castigo. Nos vinimos arriba y arrollamos a nuestro rival. Fuimos superiores en fases de conquista, en delantera, y en la línea. Mención especial a los tres cuartos, donde nuestros jugadores eran imparables, con Fayos que decidió jugar buen rugby en vez del basket habitual, Tre echándose carreras de todo el campo sin ningún apoyo (para variar), y Mariano, que deleitó tanto como jugador como conversador. En un alarde de deportividad, el argentino que tiene el mismo cuello que Fernando Alonso, le dijo a uno de los oponentes: “Chupáme la pija”, que, para los que no sepan guachupino, significa “Bien trabajado, querido contrincante”. Sin embargo el oponente, que no parecía muy buena persona, se ofendió de una manera completamente irracional. Bien jugado Mariano, no caíste en los errores de tu compatriota Federico y no le pateaste la cabeza a nadie.

Por otro lado mencionar que impusimos nuestro juego en el que se ve el trabajo de estos meses durante los entrenamientos, las charlas interminables del Pibe, y ya van saliendo los verdes y las bombas y las pirañas y toda la jerga habitual.

Por otro lado, el equipo que teníamos enfrente hizo todo lo contrario. Ni salió concentrado, ni era tan duro como nosotros (ni en delantera, ni en tres cuartos), y se lo pasó teta haciendo golpes de castigo. El Torrejón rellenó cada casilla hasta bingo en lo que se refiere a faltas durante el juego. Placajes en el aire, todos los avants posibles, retener el balón, retener al placador, retener al que se iba a pegar con Mariano, todo vaya. Sin embargo, nosotros, que solemos hacer más golpes de castigo que Fiji durante todo el mundial, sólo hicimos uno durante toda la primera parte. La verdad me gustaría saber quién, pero como no tengo ni idea, diré que fue César Tre, y diré que por hablar, que le pega bastante no callarse al pobre chaval.

La segunda parte fue más de lo mismo. Nosotros seguíamos siendo muy superiores, poniéndole patines a su melé (sobre todo cuando entré yo, dado mi “peso”) y con Mariano y Fayos haciendo muchísimo daño en la línea. La única diferencia con la primera parte es que nos fuimos cansando poco a poco y junto al juego sucio de Torrejón, nos salimos un poco del partido. En la línea enemiga reinaba el desorden, y como nosotros somos bastante miméticos, estuvimos a punto de caer en su juego, Mariano intentó que hubiera paz, pero se ve que nadie de Torrejón tenía un diccionario Culiao-Ashpañol y no funcionaba. Por lo que, mientras la primera parte había salido impoluta, ésta podía haberse llenado de errores y haberse convertido en un partido de correcalles y puñetazos en el ruck. Sin embargo, fuimos capaces de controlarnos y el partido acabó como había empezado, salvo que esta vez nos metieron un ensayo.

No sé quiénes fueron los que ensayaron. Sé que Tre 1, metió varios de varias jugadas de esas de irse corriendo todo el campo, Lobo metió uno de mol, que obviamente le robó a Búfalo, y Fayos entre básquet y básquet metió otro. También hubo varios de Mariano, cuya deportividad fue sublime y no dijo no celebró nada en ningún momento ni increpó a nadie. Linares estuvo fino con las patadas, aunque a él le guste pensar que no, y eso es todo en términos de puntuación.

Para cerrar, y como todavía no he hablado del campo, decir que era muy malo, que no puede ser que la federación de rugby deje a nadie jugar en ese descampado. Increíble que Jazztin no se lesionara, la verdad. Si llega a venir Manufer se hubiera roto las dos piernas y los dos brazos corriendo por ahí. Gracias a dios que no pasara nada.

Buen partido All Green, el siguiente el Lunes 20, Gaztelu, apúntatelo, que no venir está feo.

Aúpa Tres.

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